La Luz Temprana

La luz temprana 
quiere librarse del amanecer.
Anhela encajar en los días nublados,
empalidecer y aclarar sus ideas.

El capricho de ser opaca y ligera a la vez,
de ser estrella y de dejar de brillar.

Ya no quiere relucir,
prefiere ser cruda y ser real,
apagar su belleza intocable y hundirse en la tierra.

Esta vez, 
quiere refugiarse en su sombra.


Esta vez, 
la luz,
quiere ser raíz.

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