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Ave Fénix

Soy un canal pleno e infinito que deja correr el agua de la sabiduría a través de mi interior. Bailo en el viento y me anclo a mi raíz. A veces respiro la niebla,  contraigo los miedos,  y dejo escapar el tiempo; pero al final del día, caigo rendida al silencio lunar. Soy tan poderosa que revuelvo mi estómago y despierto mis sueños,  renazco de entre mis cenizas,  me busco, me encuentro, y me vuelvo a perder. Me doy permiso para vivir,  con el cuchillo entre los dientes y presionando mi piel. Soy hielo ardiente, el goteo del polvo, el veneno, la medicina, y la sanación también.

Claroscuro

El sol y la luna hoy se posan en mi rostro , me regalan un claroscuro de incertidumbres que diluvian en mis párpados. Brillo siendo estrella en mi propia oscuridad, que funde su infinito en una centella efímera de suspiros y asfixia. Acallo el silencio, y silencio tempestades en este ruido blanco repleto de preguntas. Cada vez hay más claridad, y cada vez veo más humo en mi conciencia. El momento no ha llegado, pero las horas atrapan el tiempo. Y mientras distraigo a la certeza, en el jardín de la intuición, desnudo al contraste, viajo al presente, y me encuentro conmigo.

El Mar

Dentro de mi hay un Mar Que alberga dudas y sueños de color cristal  Que llora espuma y supura sal Que vuela el deseo y estanca La Paz  Dentro de mi hay un Mar Con la fuerza de un océano  Y la piel fin como la arena. Intenta escapar de su propia inmensidad y se atrapa en su marea. Dentro de mi, La Mar navega, nada,  y nada contiene; Solo canta el sonido de sus olas y riega mi mente. Yo soy Mar, Soy lluvia, Soy el goteo, y la tormenta. Dentro de mi, Nace el Mar, Dentro del Mar,  Nazco yo.

La Luz Temprana

La luz temprana  quiere librarse del amanecer. Anhela encajar en los días nublados, empalidecer y aclarar sus ideas. El capricho de ser opaca y ligera a la vez, de ser estrella y de dejar de brillar. Ya no quiere relucir, prefiere ser cruda y ser real, apagar su belleza intocable y hundirse en la tierra. Esta vez,  quiere refugiarse en su sombra. Esta vez,  la luz, quiere ser raíz.

Al Otro Lado

Si alguna vez evaporo mi alma, coseré mis anhelos de hierro  a mi espalda  y haré de ellos  mi equipaje de mano. Todas aquellas palabras que pronuncié,  serán estrellas aladas que eleven mi piel y la tiznarán de color luna; para alumbrar un refugio  y llorar ceniza en los días nublados. Y si se acerca la tormenta, solo seré impregnada de mi esencia; la inmensidad. Todos los escritos registrados en SafeCreative a nombre de Victoria Ferro. Más información: infovictoriaferro@gmail.com

Al Vacío

Un hambre de existencia  Carga en sus armas, balas de cristal. Caen desde las cornisas  con el pensamiento entre las manos. La calma abunda,  es un ávido intento de vuelo entre los hombros, y difumina la realidad con intensidad. Me retuerzo en cascadas y no quiero estar aquí. Solo puedo oler el dolor, solo puedo ser punzadas en la orilla. Solo puedo caer al vacío.

Espejismo En el Alba

Amanece, en un rincón del cielo, y el viento aúlla confesándome, Que está cansado del vaivén. Aquellas nubes se mueven sonámbulas. Son blancas y están rotas. Se impregna en mi retina la esencia del sol, y todo porque pretende cubrir la Aurora con cortinas de colores. Cuando todo es inefable,  Hay ademanes de fuga sobre la hierba. Empieza el eco, en el frondoso bosque de tus palabras, Que se mueven entre algodones de carbón, Marchitando el invierno. El humo se quita la coraza.  Ahora solo es una frágil niebla distante, que es imposible de apreciar en esta pólvora infame, Invisible pero ambigua, Como un espejismo en el alba.